Mí no saber inglés

Estaba surfeando el mercado de aplicaciones de android y he empezado a darme cuenta de que muchos comentarios son del estilo: “estaría muy bien si no estuviera sólo en inglés”.  La verdad, una auténtica pena.

La queja no es si la aplicación funciona o no, o si es útil o no, o si se cuelga o no. No, la queja es que el esforzado desarrollador de la aplicación no ha tenido la delicadeza de traducirla al castellano.

Hoy día entendería quejas como “vaya, la aplicación está en suajili, ya podían haberla traducido al inglés”. Hay quien pensaría que me contradigo, pero sería alguien que no tiene ni idea de la posición del idioma inglés, el primer segundo idioma más hablado del mundo.

Puede pensarse lo que se quiera, pero no saber inglés a estas alturas es vivir en un oasis. Un oasis muy precioso y bello quizás, pero un obstáculo al entendimiento básico, tanto social como económico, con el resto de la humanidad.

Y mira que no es un idioma complicado de aprender. Su gramática es muy sencilla y lógica si la comparamos con las gramáticas de los idiomas de origen latino. Y tampoco se necesita imitar exactamente los sonidos de los ingleses británicos: el inglés tiene cientos de acentos a cada cual más diferente del otro. Ya lo cantaba Louis Armstrong: “Yo digo potato y tú dices poteito”, o algo así. Además, con la cantidad de películas americanas en DVD en la que se puede elegir el idioma original con subtítulos en inglés está al alcance de todos su práctica.

Así, si todavía no sabes inglés no sé qué haces surfeando por internet. Ampliarás tu ámbito de posibilidades enormemente si comienzas ya a aprenderlo. Verás como el esfuerzo habrá valido la pena.